La soledad y los bodegones.



La soledad es tan vieja y necesaria como los bodegones, pienso en la soledad que es elegida y no la que te elige. La que te elige te encuentra desprevenido como una cagada de paloma, que no se come.

La soledad te despliega un mundo por descubrir que sólo aparece con ese tiempo que no corre en la rutina, ese tiempo muerto que habita en el sótano y se asienta en la bodega.

La soledad se disfruta en una mesa con un plato que es antes un texto o un secreto, luego receta y al final una declaración de principios que se come casi siempre con papas.

La correcta ejecución de la soledad pide disciplina al igual que la buena cocina. Todo hecho artístico nace de la disciplina, y la cocina es creación solitaria. El mundo le debe a la disciplina y soledad de alguien, al menos a la del gran creador que nos imagino a nosotros.

Un buen bodegón es un relato malhumorado que se cocina con las manos que llegaron de los barcos para servirse generoso y con vermú.
La formación es : blanco, sartén, oficio y cocinero al fondo, marrón, malhumor y mozo al medio y naranja, tv, generosidad y soledad adelante.

En la novela de Auster ¨La música del azar ¨ el protagonista se sube a un coche para desaparecer y vagar sin destino alguno, el vehículo como santuario de protección e invulnerabilidad. Sentarse en la mesa de un bodegón es ese vehículo sin ruedas que nos linkea hacia adentro para acomodar los tantos con buen provecho.

Texto publicado para el sitio de el Circuito Gastronómico.
http://www.circuitogastronomico.net/noticias.php?id=129

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Salta, la rica.



Dos días no alcanzan para conocer a nadie, menos a una ciudad.
Salta, portadora de quizás uno de los nombre más bellos, me confunde.
Percibo un ordenado discurso de signos ( la música, la gastronomía, la arquitectura ) que son cálculo y artificio, la velocidad del consumo for export arrasa, transforma y maquilla. La expresión se enmarca en producto, habrá que escarbar para encontrar gestos y no muecas, quizás allá dónde no llega el gringo.
Dos días no alcanzan para decodificar tu belleza, al menos puedo decir que te he disfrutado comiéndote, Levi Strauss decía que todos somos caníbales y la forma de identificar al otro es comiéndoselo.
Salta, también te he corrido, y de eso vamos a hablar en otra oportunidad.

jalea de twitter con vuvuzelas al dente


a bonadeo le falta el white russian y es el dude de los cohen pero con la memoria del funes, las vuvuzelas son un colchón de realidad de un mundial que pocos creían posible en territorio black.
twitter es carveriano, seco, intenso y adictivo, SUDAFRICA es el nuevo mundo de Malick con wifi y una paleta de colores vibrante, SUDAFRICA es SUDAFRICA, identidad nada más que eso.
twitter es flan casero de la hermana bernarda y un bloody mary con una selva de apio .

lanzalocros.




de tanto leer no entiendo que escribas tan mal, ¿ que pasó ?

¿ debería escribir bien alguien que lee mucho ? ¿ que nos deja aparte de sintaxis y gramática el ejercicio de la lectura ?.
leer a pynchon, burroughs o kafka es mirar más que leer, es perderse más en la trama que en el estilo, al menos le pasaba al pibe que escribe mal.
ayer después de comer un lanzalocro herzogniano vi el cage corrupto del alemán y sobrevolaba un cierto tono burroughs, un tono que se columpia entre la ironía y la sordidez, como se vive a veces también.

consomé de peter con curtis grillado.


miro a saville mucho, pero lo miro como artista más que como diseñador y lo leo, por ahí dice estas cosas :

Parece que la información es clave en una buena estrategia de branding…
Claro. El branding es también un modo de funcionar en la red de información en la que vivimos: para sobrevivir en la red de la información hay que tener algo que decir. Resulta imprescindible alimentar esa información constantemente. Yo mismo, con esta entrevista, estoy alimentando mi marca.

el diseño es una especie de arte y el de este hombre más.

cri cri

después del exceso la culpa y después de la culpa el miedo.
¿ el presente es el futuro ?, ¿ hay y puede haber intensidad en la virtualidad ?, ¿ en la fragmentación ? ¿ en un puñado de pixeles ?
UNAS CUANTAS CHANSONN y no más de 10 fotos viejas le agregan algo a la narración, quizás esa anarquía sea un orden literario.
escribimos para entender, lo cotidiano no es trash, ahora es carne de pixel. y es en esos espacios dónde encontramos el tiempo.
hablarnos con imágenes, decir casi nada y al fin mezclarse para decifrarnos en esos vínculos.
la soledad se transforma en intimidad, la ocampo decía no soy antisocial soy íntima .
me seguís, me copias, cri cri cri.

cocina para impostores.

recetas del gran falsarius desde su blog,hoy ACELGAS MANIACO DEPRESIVAS.

Qué lástima me doy. Pero después del gozoso exceso de los Borrachitos del Sur, la cuaresma gastronómica ha invadido mi cocina. “Sustine et abstine” (soporta y abstente) que decían los romanos (los antiguos, no los de Berlusconi, claro). Heme pues aquí enfrentado a unas tristes acelgas que me miran mohínas y taciturnas, como no podía ser menos. Nacer acelga es lo que tiene. No hay que tener dotes de adivino para saber que siendo acelga nunca vas a ser el alma de las fiestas, no van a darte la mejor mesa en los restaurantes, ni dejarte entrar sin esperas en las discotecas de moda. Por no dejarte entrar, no lo harán tampoco en ese selecto y molón grupo de los alimentos prohibidos, de los guapos, de los que engordan y colesterolizan. De esos por los que todo el mundo pierde la cabeza y que los médicos te prohíben con sonrisilla entre suficiente y cabronzuela en cuanto asomas la jeta por su consulta. No, siendo acelga ni eso. Ser acelga es un asco, sobre todo descubriendo, al releer lo escrito, que mi vida y la suya se parecen tanto.

Ingredientes: 1 bote de cristal de acelgas, 1 bote de patatas cocidas, 1 lata de lomos de sardinas CUCA, 2 dientes de ajo, aceite de oliva, vinagre de módena, sal.
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Preparación: para que las acelgas estén ricas (dentro de sus modestas e hipocalóricas posibilidades) va a ser importante el tratamiento previo. En una cazuela con agua (no mucha) y un poco de sal ponemos cuatro o cinco patatas de bote a hervir durante un par de minutos para que se “desboticen” y cojan un sabor más natural, como hacemos habitualmente. Pero esta vez, casi al final, vamos a añadir el contenido del bote de acelgas bien escurrido de su líquido, para que experimenten el mismo y beneficioso efecto “desbotizador”. Las acelgas poco tiempo, un hervor bastará. Escurrimos todo bien y reservamos. En una sartén amplia ponemos un poco de aceite. Cuando esté caliente, añadimos los dos dientes de ajo picado. Cuando veamos que empiezan a dorarse, añadimos las patatas y las acelgas que teníamos reservadas y las salteamos con el ajo, añadiendo un poco de sal. Las ponemos en un plato regadas con un hilillo de aceite rico y le ponemos por encima un par de lomos de sardinas (que están estupendos, por cierto) que podemos haber hecho un segundo a la plancha vuelta y vuelta con un pelín de sal gruesa. Unas gotas de vinagre de Módena acabarán de redondear la faena y le darán un toquecillo de lo más apetecible. Oye, luego te lo comes y la depresión no era para tanto.